Ronin (1998)
Hablemos de "Ronin" y de por qué, para mí, su persecución es tan buena que compite directamente con la mítica de "Bullitt" (1968), una de mis películas favoritas. De hecho, diría que "Ronin", dirigida por John Frankenheimer, no solo la iguala, sino que eleva el listón del realismo en las persecuciones automovilísticas en el cine moderno. Esta película de espionaje, con Robert De Niro y Jean Reno, es un thriller impecable, pero su verdadero sello distintivo son esas secuencias que te dejan sin aliento.
La famosa persecución por las calles de París es el pináculo de "Ronin" y la razón principal por la que se le considera un referente. La clave es su compromiso absoluto con la autenticidad y la velocidad real. A diferencia de lo que vemos en la mayoría de las películas de Hollywood, donde los efectos especiales y las pantallas verdes a veces le restan credibilidad a la acción, Frankenheimer insistió en que se condujeran a velocidades vertiginosas en las calles reales de París, Niza y el sur de Francia.
Esto no solo genera una sensación palpable de peligro, sino que también evita esa artificialidad que a veces arruina las escenas de acción. No hay saltos imposibles ni c explosiones sin motivo; aquí todo se centra en la habilidad pura de la conducción, en los reflejos rápidos y en las decisiones tomadas en fracciones de segundo.
La cinematografía es una maravilla. Se utilizaron cámaras especialmente adaptadas y montadas en los propios vehículos, a menudo muy cerca del asfalto o a la altura de los ojos del conductor. Esto te mete de lleno en la acción, sientes que estás ahí, experimentando la velocidad y el movimiento de forma visceral.
La edición es quirúrgica: los cortes son rápidos y dinámicos, pero nunca pierdes el sentido de lo que ocurre ni la ubicación de cada vehículo. El ritmo es implacable, construyendo una tensión constante que no necesita trucos baratos para mantenerte enganchado. Y el diseño de sonido es fundamental: el rugido de los motores, el chirrido de los neumáticos y el impacto de los choques se grabaron y mezclaron con una autenticidad asombrosa, aumentando aún más la inmersión del espectador. Frankenheimer no era un novato en esto; ya había dirigido la aclamada persecución de "Grand Prix" (1966), y toda esa experiencia se nota en cada fotograma de "Ronin", mostrando un conocimiento profundo de la dinámica automovilística.
Por todo esto, "Ronin" no es solo una de mis películas favoritas por su trama, sino que su persecución es una de las mejores del cine. Se erige como un estándar de oro junto a "Bullitt", demostrando que la maestría técnica y el realismo pueden crear una acción mucho más impactante que cualquier efecto especial.
Tienen que ver la escena ⏬ ⏬ ⏬ ⏬ ⏬ ⏬
no se si es realista..la veo un poco larga
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