Depeche Mode y Nine Inch Nails
Si seguimos tirando del hilo de Joy Division y de esa frialdad de Martin Hannett, el destino final es, inevitablemente, Trent Reznor. Pero hay que hacer una parada obligatoria en una gasolinera oscura a mitad de camino, porque sin Depeche Mode no habría Nine Inch Nails, así de claro. Reznor estaba obsesionado con ellos, especialmente con la era de Black Celebration . Mientras otros veían a Depeche como una banda de sintetizadores para las masas, Trent veía el motor de una máquina rota: esa forma de meter ruidos industriales, samples de metal golpeado y una oscuridad emocional que te toca los huesos. Depeche Mode fue quien le dio permiso al rock para tirar las guitarras a la basura y usar los sintetizadores para crear terror. Para mí, "The Downward Spiral" (1994) es la culminación de esa herencia de Depeche Mode pero pasada por una trituradora de odio y sudor frío. Lo que me vuela la cabeza, y lo que le da un aura de malrollismo real, es el contexto: Reznor se encerró en la c...