Vampiros, musica y el Sur.
Siempre he pensado que si un vampiro de verdad tuviera que elegir un sitio para arrastrar su eternidad, ese sería el sur de Estados Unidos. Olvídate de los castillos europeos y la estética de postal; el vampiro real es una criatura de humedad, de sudor y de pecado, y no hay sitio en la tierra que huela más a eso que el Bayou o el Delta del Mississippi. Pero lo que la gente no entiende es que la relación entre el vampiro y el sur no es solo por las mansiones en ruinas o el musgo que cuelga de los robles como si fuera piel muerta. La verdadera conexión es la música. Porque en el sur, la música no se escucha, se padece, y para un tipo que tiene la sangre fría y el tiempo congelado, el Blues y el Jazz son lo único que lo mantiene conectado a la vida. ¿Pero por qué en esa zona precisamente? La respuesta está en que el sur es un sumidero de tiempo. Es una tierra donde la humedad es tan densa que parece que los recuerdos no pueden evaporarse; se quedan ahí, pegados al suelo, pudriéndose ...