Elvis, Bono y The Fly
Siempre me intrigó de dónde salió ese personaje que Bono inventó a comienzos de los 90, The Fly. Durante años parecía una transformación abrupta: ¿cómo el mismo cantante que venía de la épica casi espiritual de los 80 terminaba convertido en una figura oscura, irónica y exagerada? Con el tiempo entendí que no fue un cambio caprichoso, sino una especie de acto de supervivencia artística, y que en el centro de esa mutación estaba la sombra gigantesca de Elvis Presley. A fines de los 80, U2 corría el riesgo de volverse una caricatura de sí misma: la banda importante, la banda consciente, la banda que cargaba con demasiada seriedad. El problema es que el rock rara vez sobrevive cuando se vuelve solemne. Mientras trabajaban en Achtung Baby, en un Berlín todavía atravesado por la caída del Muro, el grupo empezó a cuestionar todo lo que había construido. Y Bono encontró una salida inesperada mirando hacia atrás, hacia Elvis. Pero no al Elvis turístico de Graceland, sino al Elvis contradictori...