Radiohead - OK Computer (1997)
Hay discos que marcan una época y otros que parecen adelantarse. Para mí, OK Computer (1997) pertenece al segundo grupo. Más que un gran álbum de rock, es una obra que entendió hacia dónde se dirigía el mundo mucho antes de que la mayoría de nosotros lo advirtiera. En pleno auge del Britpop, cuando la industria todavía celebraba el optimismo de finales de los noventa, Radiohead decidió hacer exactamente lo contrario: un disco sobre la ansiedad, la desconexión, la tecnología y la pérdida de identidad.
Después del enorme éxito de The Bends, lo lógico habría sido repetir la fórmula. Sin embargo, Radiohead tomó un camino mucho más arriesgado. Thom Yorke y sus compañeros comenzaron a experimentar con estructuras menos convencionales, nuevos sonidos y letras mucho más introspectivas. El resultado fue un álbum que en su momento desconcertó a parte de la crítica, pero que con los años terminó siendo considerado uno de los discos más importantes de la historia del rock.
Lo que más me sigue sorprendiendo de OK Computer es que, escuchado casi treinta años después, muchas de sus ideas parecen describir el presente. No habla de teléfonos inteligentes ni de redes sociales, porque todavía no existían, pero sí retrata personas atrapadas por sistemas impersonales, el aislamiento dentro de las grandes ciudades y la sensación permanente de vivir conectados sin realmente comunicarnos. Esa es, probablemente, la razón por la que el disco envejeció tan bien.
Musicalmente también fue un punto de inflexión. Canciones como Airbag, Paranoid Android, Exit Music (For a Film), Karma Police o No Surprises muestran a una banda que ya no estaba interesada en escribir simples canciones para la radio. Cada tema tiene su propia personalidad y, aun así, el álbum mantiene una unidad sorprendente de principio a fin.
Uno de los aspectos menos comentados es el enorme trabajo del productor Nigel Godrich. Su manera de registrar los espacios, los silencios y las texturas terminó convirtiéndose en una parte esencial del sonido de Radiohead durante las décadas siguientes. No buscó hacer un disco espectacular por el volumen o la distorsión, sino crear una atmósfera que transmitiera incomodidad y tensión casi de forma permanente.
También resulta interesante el origen de Paranoid Android. Su título proviene de The Hitchhiker's Guide to the Galaxy, mientras que su estructura, dividida en varias secciones completamente diferentes, rompía con casi todas las reglas de la radio comercial de la época. Lanzar como sencillo una canción de más de seis minutos parecía una decisión poco lógica, pero terminó convirtiéndose en uno de los mayores clásicos de la banda.
Muchos fanáticos prefieren Kid A por su experimentación o In Rainbows por la calidez de su sonido. Yo sigo eligiendo OK Computer porque representa el equilibrio perfecto entre el rock que Radiohead había construido hasta ese momento y el camino que empezaría a recorrer después. Conserva la fuerza de las guitarras, pero al mismo tiempo deja entrever la inquietud electrónica que definiría gran parte de su carrera.
Quizás ese sea su mayor logro. No intentó seguir las tendencias de finales de los noventa, sino cuestionarlas. Mientras muchas bandas buscaban escribir el próximo éxito de radio, Radiohead entregó un disco incómodo, ambicioso y profundamente humano. Casi tres décadas después, sigue sonando moderno, sigue invitando a descubrir nuevos detalles y continúa haciendo preguntas que todavía no tienen una respuesta sencilla. Muy pocos álbumes pueden decir lo mismo.
"Dave Grohl recordó haber estado allí esa noche (Foo Fighters también actuaron en ese episodio) y describió el momento como una ‘revolución musical’ que cambió el panorama musical para siempre. Dijo que verlos en vivo fue incluso mejor que el álbum porque sintió que la banda estaba desafiando al público a unirse a su locura."
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