"Jackie Brown" - (1997)
"Jackie Brown" se distingue en la filmografía de Quentin Tarantino como una obra que, si bien conserva su inconfundible sello, explora territorios narrativos y temáticos más maduros y sutiles. A diferencia de la adrenalina vertiginosa de "Pulp Fiction" o la violencia estilizada de "Reservoir Dogs", "Jackie Brown" se toma su tiempo, permitiendo que los personajes respiren y que la trama se despliegue con una cadencia más cercana a la vida real.
La adaptación de la novela "Rum Punch" de Elmore Leonard revela un Tarantino que se siente cómodo con la complejidad humana, que se interesa por las motivaciones y contradicciones de sus personajes. Pam Grier, en el papel de Jackie Brown, ofrece una actuación memorable, encarnando a una mujer que lucha por sobrevivir en un mundo de hombres poderosos y corruptos. Su personaje es un testimonio de la resiliencia y la inteligencia, una heroína que no se ajusta a los estereotipos del cine de acción.
La película se extiende más allá de su homenaje al blaxploitation. Tarantino no se limita a copiar los tropos del género, sino que los reinventa, dándoles una nueva profundidad y relevancia. La película celebra la fuerza y la independencia de las mujeres, al tiempo que critica la explotación y la discriminación. Además, el soundtrack acompaña de manera casi perfecta las tomas de Tarantino, desde la primera toma donde Jackie Brown avanza con su maletín, a los demás planos donde la cámara sigue a los personajes.
El juego de cámaras de Tarantino es un elemento fundamental, sus planos en secuencia, a menudo prolongados y elaborados, permiten al espectador sumergirse en la atmósfera de la historia y observar a los personajes en su entorno natural.
La cámara se mueve con fluidez, capturando los detalles sutiles que revelan la personalidad y las intenciones de los personajes. Los diálogos, como siempre en Tarantino, son agudos y llenos de ingenio, pero en "Jackie Brown" adquieren una dimensión más realista y cotidiana.
La actuación de Robert De Niro como Louis Gara es un ejemplo perfecto de la capacidad de Tarantino para trabajar con actores de renombre y sacar lo mejor de ellos. De Niro, en un papel secundario, ofrece una interpretación magistral de un criminal envejecido y desencantado. Su interacción con Bridget Fonda, como Melanie, es un juego de poder sutil y fascinante, donde la tensión y el humor se entrelazan de manera magistral.
Cada toma, cada mirada, cada pausa está cargada de significado, revelando la complejidad de sus personajes y la maestría de Tarantino como director.
Lo mejor de Tarantino, mas adulto
ResponderBorrarEsos movimiento de camaras son insuperables
ResponderBorrarme gusta mas el Tarntino serio y no de caricatura
ResponderBorrarEl juego de cámaras es de no creer
ResponderBorrarUn deniro ante deniro, imperdible
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