"Annie Hall" (1977)
El nivel de habilidad artística de Woody Allen es admirable, ya que en su época tomó todos los temas del amor y el existencialismo y los hizo suyos, como muchos otros filósofos a lo largo de la historia. Para mí, sin Woody Allen no habríamos tenido a Jerry Seinfeld o Larry David.
"Annie Hall" no es la típica comedia romántica, y eso es lo que más me gusta. Es como si Allen te invitara a su terapia, pero en vez de un diván, te pone frente a la pantalla. Rompe todas las reglas del juego, y eso, para alguien que no soporta los musicales y prefiere la crudeza de la realidad, es oro puro. No hay finales con flores ni sonrisas ni bailes sin sentido aquí.
Lo que realmente me atrapa es cómo Allen juega con la narrativa. ¿Romper la cuarta pared? Lo hace constantemente, y es genial. Alvy te habla directamente, te suelta sus paranoias, te analiza la vida y te hace sentir cómplice de su neurosis. Y la forma en que salta en el tiempo, usa pantallas divididas o mete animaciones es una locura controlada que refleja lo caótico y desordenado que son las relaciones de verdad. Es el desorden que a uno le gusta ver en una película, no el orden aburrido de la vida.
Los diálogos son de otro nivel. Las conversaciones entre Alvy y Annie son pura dinamita intelectual, llenas de referencias que te hacen sentir inteligente (o al menos que entendemos a estos dos). Y el humor... no es fácil, es más de observación, de esa incomodidad que te hace reír por no llorar. Diane Keaton, como Annie, es icónica. No solo por cómo se viste, sino por la naturalidad con la que maneja la excentricidad del personaje.
Además, se nota que Allen viene del stand-up comedy. Esa forma de hablarle directamente al público, de soltar reflexiones existenciales y chistes sobre sus propias ansiedades, es algo que él perfeccionó en los escenarios antes de llevarlo al cine. Esa faceta de comediante que analiza la vida es la que impregna a Alvy Singer y le da a la película una autenticidad muy particular, diferente a cualquier otra comedia romántica.
"Annie Hall" es brutalmente honesta. No te miente. Te muestra que el amor, por muy profundo que sea, puede tener fecha de caducidad. No hay un "felices para siempre", sino una aceptación melancólica de que algunas historias terminan. Esa crudeza es lo que la hace tan auténtica.
Para mí, esta película no solo entretiene, sino que te deja pensando en las complejidades del amor y de la vida, muy lejos de los cuentos de hadas que detesto. Es una joya por su audacia y su realismo.
Allen es el Padre de Seinfled y L David...en todo sentido
ResponderBorrarDEBERIAS ESCRIBIR ALGOSOBRE ESTE TIPO DE COMEDIA.
ResponderBorrarGenio como pocos
ResponderBorrarSolo hay un Woody Allen
ResponderBorrarmuy cierto, lo veo a Allen y lo veo a laRRY David
ResponderBorrarunico
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